Terapia en rehabilitación

Este verano tengo que pegarme un verano de rehabilitación y allí escuchas cosas terroríficas de los accidentes de gente que va allí.

Una de las que más me impactó fue la de un señor mayor que estaba allí porque la Guardia Civil marítima les pasó por encima de su bote pesquero. Él tuvo más suerte que su compañero porque justo se agachó a coger su gorra pero a su amigo lo mató porque la lancha le dió en la cabeza, al hombre se le caían las lágrimas recordándolo porque eran muy buenos amigos.

Por eso hoy me ha sorprendido el poco aprecio que tenemos a veces a nuestra propia vida, sólo pensamos en nosotros cuando cometemos alguna imprudencia en la carretera por ejemplo, no pensamos en el sufrimiento de los que nos quieren si nos pasase algo.

Una mujer estaba contando una situación que le había pasado por la autovía. Ella iba a incorporarse por el carril de aceleración cuando vio un coche todo cargado de maletas, marroquí vamos. El caso es que ella se iba a incorporar delante de él porque iba bastante lento y por lo visto cuando el árabe la vio, aceleró para no dejar que se colara delante de él. Ella en vez de aminorar y pasar detrás de él siguió acelerando y se coló entre los cláxons de todos los coches. En palabras de la mujer se podían haber matado los dos, pero eso sólo lo hizo porque no iban sus dos hijas, iba sola.

A esto me refiero, no pensamos en las consecuencias. Si vamos solos, se nos está permitido cometer actos suicidas porque sólo arriesgamos nuestra vida (¿y las del otro coche qué?) pero no pensamos en que si faltamos, causamos un grave problema en nuestra familia, en esas dos hijas que se quedarían sin su madre por cabezonería suya de que el árabe no la dejara pasar.

Consejos en época de exámenes

Acabo de leer unos consejos buenísimos en el blog Esperanza y Constancia acerca de cómo sentirse en época de exámenes. No estoy bromeando si digo que puede que me lo imprima y lo enmarque para tenerlo presente.

· Estúdiate cada tema como si fuera a entrar.

· No seas duro contigo mismo; no actúes contigo mismo de la misma forma que los aficionados con un futbolista: si lo hace bien, se le aplaude y se le grita su nombre; si lo hace mal, se le silba y se insulta. No te elogies demasiado si apruebas; no te machaques si suspendes.

· Haz todo lo que puedas, y quédate tranquilo. Lo normal es que si quitas las horas de dormir, las de aseo, ducha, comidas, etc. te queden no más 3-5 horas para estudiar. Aprovecha esas horas. Y después de esas horas, relájate, porque no hay más.

· Un día, un hombre de campo vino muy preocupado, diciendo que tenía hasta pesadillas con la idea de que tenía que llevar su coche a la ITV. Cuando le pregunté por qué tenía tanto miedo, dijo: “Es que, si rechazan el coche, es como si me estuvieran rechazando a “. Absurdo, ¿verdad? Pues igual de absurdo es que te derrumbes si no apruebas un examen sobre lenguajes de programación que no tienen nada que ver contigo. No te tomes un suspenso tan a pecho.

· Te presionas porque no sacas las notas que deberías. Te exiges. Pero piensa una cosa: podrías estar estudiando Ingeniería Informática, trabajando los fines de semana y además estar sacándote Medicina a la vez. Y también podrías estar sacándote Ingeniería Informática con matrícula, trabajando los fines de semana y sacándote Medicina con matrícula. Si nos ponemos así…

· No temas ser del montón. Si la media de acabar la carrera está en 7 años, y tú por una circunstancia o en otra no vas a acabar antes de la media y crees que has hecho lo que has podido, celébralo.

· Repito: estúdiate cada tema como si fuera a entrar. Y quédate tranquilo.

Positivismo como forma de vida

De hace un tiempo a ahora vengo concienciándome de que hay que ser positivo. Todo debe tener alguna parte positiva o así quiero imaginar yo.

Todo vino a raíz de una historia que leí. No sé si era un padre y un hijo… en la que al hijo le pasaban cosas malas y el padre siempre le decía que aguardara que ya vendrían tiempos mejores. Al final de la historia el hijo pierde una pierna por algún accidente y el padre le dijo exactamente lo mismo que hasta ahora. Al cabo de unos meses intentan reclutar al hijo para llevarlo a la guerra pero al no tener pierna se salvó de ir a la guerra a morir (creo recordarla así, soy bastante malo para recordar cosas por lo que estará inventado en un 70%).

Vagabundo felizFlickr de malybelen

Lo importante es que cosas como ésas hacen que me replantee cada situación mala de mi vida y darles una oportunidad pensando: «seguro que ha pasado por algo, en el futuro esto me vendrá muy bien».

Sin embargo no soy una persona que piense que esta realidad nos venga dada por defecto, esto es, que no podamos hacer nada para cambiar nuestro destino. Nosotros creamos nuestro propio destino pero a mí en concreto me ayuda mucho pensar que cualquier hecho terrible que me ocurra tendrá consecuencias muy positivas en el futuro; que hay que sonreirle a la vida en los tiempos que estamos.